Una vez nos apuntamos a una Oferta de Empleo se inicia el Proceso de Selección. Muchos de esos procesos tienen una primera etapa en la que el mismo lo realiza una Consultoría de Selección; otros procesos los realizan directamente desde la empresa que contrata.
En cualquiera de esos casos, el Proceso de Selección sigue una serie de pasos:
1. CURRÍCULUM VITAE
El Currículum Vitae (ver plantilla de ejemplo ) es lo primero que el seleccionador percibe de nosotros. Debe ser claro, conciso y contener la información necesaria e imprescindible sobre nuestra formación y nuestra experiencia laboral. Respecto a este apartado -quizá el más importante-, conviene realizar un listado de nuestros trabajos realizados, no sólo indicando la empresa para la que hemos trabajado y el plazo de tiempo, sino que además al seleccionador le interesa el puesto que hemos cubierto y las funciones que hemos realizado.
Hay que señalar también la formación reglada que hemos realizado (colegio, instituto, universidades, másters, etc.) y otro tipo de cursos que hayamos hecho, sobretodo si tienen que ver con el puesto al que accedemos. Es muy importante indicar los idiomas que conocemos y el nivel que tenemos tanto en el aspecto oral, como en el escrito o traducido. Los niveles pueden ser: básico, medio, avanzado, lengua materna. Podemos indicar si tenemos un nivel reglado en alguna escuela de idiomas, como por ejemplo el First Certificate .
Otro apartado interesante es el de conocimientos informáticos, sobretodo para aquellos puestos que requieran el uso de ordenador. Indicaremos el programa y el nivel de conocimientos sobre el mismo (básico, medio, avanzado, profesional).
No hay que olvidar poner una foto en la cabecera del currículum; ésta debe ser una foto formal (aunque podemos sonreir no debe ser excesivamente distendida, no sirve una foto de una excursión), y muy importante es que sea reciente, para que el seleccionador no se lleve una sorpresa por nuestro cambio de aspecto. La imagen que demos en esa fotografía es la primera que van a percibir y en muchos casos se desestiman las candidaturas por esa imagen.
También es útil aportar otras informaciones como la disponibilidad para incorporarse, para viajar o para cambiar de domicilio, si se tiene carnet de conducir y vehículo propio. Se puede incorporar una pequeña descripción del puesto deseado, siempre y cuando no contradiga la descripción del puesto en la propia oferta de empleo.
Por último, no hay que olvidar incorporar los datos personales (dirección, fecha y lugar de nacimiento) y de contacto (teléfono fijo y móvil, e-mail); indicar el horario en que es fácil localizarnos facilita la acción del seleccionador. En el caso de ser extranjero es impresicndible indicar si se tiene permiso de trabajo.
A todo esto hay que añadir que el currículum debe ser claro y conciso y lo más breve posible; es preferible limitar un poco la información a que nos salgan tes o cuatro páginas; lo más indicado son dos páginas.
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Es interesante incorporar al currículum una carta de presentación(pulsar para descargar ejemplo); muy a menudo ésta puede hacer que el seleccionador mire el currículum con más detalle. En esta carta hay que indicar por qué nos hemos apuntado a esa oferta de empleo y qué destacarías de tu perfil que te hace apto para ese puesto.
También se pueden confirmar aquellos aspectos que en la ofereta estaban destacados como requisitos importantes. En el caso de carecer de alguno de los requisitos es el momento de indicarlo, para evitar perde rel tiempo posteriormente. Por ejemplo, si la oferta requiere el uso de un programa informático y aun no lo conocemos, podemos indicar que estamos inciando un curso de formación sobre el mismo.
La carta de presentación tiene que ser muy breve, puede estar formada por un para de párrafos de cuatro líneas cada uno. Si la hacemos excesivamente larga, el seleccionado no la leerá y puede perder información importante.
3. LA ENTREVISTA DE TRABAJO
Llega el momento crítico en que debemos afrontar la entrevista de trabajo. Suele ocurrir que los nervios a veces nos juegan malas pasadas. Es el momento de utilizar algunos truquillos para que todo sea mucho más fácil.
Vestir de forma elegante, pero sin pasarse. Hay que escoger una vestimenta acorde al puesto que se accede. Es imprescindible ir bien aseado y peinado, cuidando especialmente la higiene bucal.
Ser muy puntual; no hay nada peor que llegar tarde a una entrevista de trabajo. Recomendamos preveer posibles problemas de tráfico o de aparcamiento, llegando incluso con media hora de antelación; siempre podemos esperar la hora tomando un café para llegar cinco minutos antes de la hora, no más ya que tan malo es llegar con retraso como llegar con excesiva antelación.
Una vez nos encontramos con el entrevistador/a, deberemos saludar correctamente: un amplia sonrisa será nuestra primera imagen, mirando a los ojos mientras estrechamos la mano con firmeza, pero sin exceder la fuerza; hay que esperar a que el entrevistador ofrezca la mano para estrecharla. A la hora de saludar es bueno recordarle nuestro nombre para que se situe. No olvidaremos que "no hay una segunda oportunidad de causar una primera buena impresión".
Nos sentaremos en la posición que nos indiquen, puede que sea tras su mesa o en una mesa de reuniones. La posición correcta no debe ser ni muy relajada ni muy tensa. Evitaremos cruzar las piernas o los brazos (indican una posición cerrada). Mantendremos la espalda recta; si estamos muy acostados en la silla indica excesiva relajación y si estamos echados hacia adelante puede parecer intimidatorio.
Tendremos cuidado con nuestro lenguaje no verbal, ya que el entrevistador suele fijarse mucho en los detalles. Miraremos a los ojos, pero no de manera fija, podemos mover la mirada a su boca cuando hable. Las manos debemos tenerlas relajadas bien sobre los brazos de la silla o sobre la mesa; evitaremos jugar con algún objeto, como un bolígrafo, pues es un síntoma de nerviosismo.
Responderemos a las preguntas que nos haga el entrevistador, de la forma más concisa posible, evitando dibagar. Nunca mentiremos sobre ninguna cuestión, ya que es fácil que tarde o temprano se descubra el engaño y sea esa una causa para una eliminación del proceso.
Podemos llevar preparadas algunas preguntas que pensamos que nos van a hacer, como ¿por
qué
dejamos el último empleo?
o ¿por qué pensamos que somos adecuados para el puesto ofertado? Otra que se suele dar mucho es ¿qué destacarías sobre tu perfil profesional?
Es interesante llevar una copia del currículum, sobretodo si nos hemos apuntado a la oferta por internet, ya que muchas veces los formatos de los currículums de los portales de empleo no son excesivamente claros; que le entreguemos nuestro currículum escrito puede ayudar al entrevistador.
Muchas veces el entrevistador seguirá el orden del currículum para repasar las experiencias laborales o formativas. A lo largo de la entrevista irá confirmando que tenemos los requisitos de la oferta en cuestión, por lo que hay que tener muy claro los datos del anuncio al que nos apuntamos.
Normalmente se nos informará de las características del puesto a cubrir y de las condiciones del mismo. Nunca debemos mostrar impaciencia a la hora de conocerlas, ya llegarán en su momento. Evitaremos preguntas del tipo ¿cuánto se cobra? o ¿se pagan los gastos? Mostrar excesivo interés por el aspecto económico puede ser perjudicial. Más bien hay que preguntar sobre qué podemos aportar nosotros a esa empresa, con preguntas tipo ¿qué funciones deberé asumir? o ¿qué posibilidades de desarrollo hay?
En la mayoría de los casos se han de hacer varias etapas en el proceso de selección: una primera entrevista para conocerse y ver si eres apto al puesto y una o varias entrevistas más para acabar la selección; no olvidemos que serán varios los candidatos que opten al mismo. En muchos casos se nos pedirá que realicemos un test psicológico, suelen ser pruebas de aptitud o de actitud; las haremos con sumo cuidado y con buena disposición. Piensa que el reclutador está atento a las señales que das y si frunces el ceño ante un test, ya estás dando muestras de tu disponibilidad.
A la hora de despedirse, hay que confirmar cómo sigue el proceso, si te han de volver a llamar o se concierta una segunda entrevista.
Se trata de un portal de selección de personal para algunos sectores concretos. Como son una empresa de selección suelen concertar una entrevista para completar tu perfil y poder ofrecerte diversas propuestas que se adecuen a tu caso.